Monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba, presidió la solemne misa conmemorativa. Estuvo presente Pedro Crespo, que fue Párroco de Santa Bárbara, principal avalista y primer consiliario.
Adalberto García-Donas León
Como ya se informaba en nuestro número pasado, la Sacramental Hermandad y Cofradía de Ntro. Padre Jesús Cautivo, Ntro. Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza, ha celebrado con un año de retraso por motivos varios, el XXV Aniversario de su nacimiento en 1984, año en el que a propuesta de un grupo de personas deseosas de dar un impuso a la Semana Santa local consiguieron reunificar en una sola hermandad, a los titulares de tres hermandades de la parroquia Santa Bárbara que por aquel entonces estaban en horas bajas, algo aletargadas y que seguramente, de no haberse dado el tremendo impulso que se le dio, hubieran llegado incluso a dejar de procesionar, de echo Ntro. Padre Jesús Cautivo no lo hacía ya.
Podría decir los nombres de esas personas que dieron el primer paso para esta acertada reunificación, pero por un lado haría demasiado extenso este artículo y por otro, seguro que me dejaba alguno atrás, por lo que me limitaré a decir que el primer paso lo dio Álvaro Muñoz Molero (q.e.p.d.) siendo Concejal de Cultura y que Pedro Crespo Hidalgo, Párroco de Santa Bárbara (1972-1990), avaló la idea de tal forma, que poco tiempo después, consiguió que se formara la primera Junta de Gobierno, con Juan Fernández Nieto a la cabeza como Hermano Mayor de la que hoy conocemos como Sacramental Hermandad y Cofradía que lleva el nombre de las tres imágenes mencionadas: La enigmática y popular imagen de Jesús Cautivo traída a la localidad en 1944 y que desde 1984, volvió a procesionar el Miércoles Santo, igual que lo hacía anteriormente a las 24 horas en riguroso silencio, que impresiona a todo el que se acerca a ella por primera vez. La imagen bajo palio de María Santísima de la Esperanza, que data de 1939, obra del imaginero sevillano Enrique Orce, sustituida en 1993 por una nueva talla, realizada por Miguel Arjona Navarro al estar la original deteriorada para procesionar, que hasta 1988 lo hizo a ruedas, pero que ese año inició sus salidas a costal. Y por último Jesús Nazareno, imagen que data de 1938, también obra de Enrique Orce, que al igual que la Virgen, fue portada a ruedas hasta 1989, año que salió a costal. Ambos pasos siguen saliendo el Jueves Santo y los llevan dos cuadrillas de 35 y 24 hombres respectivamente.
Tras presentar de forma somera a los tres protagonistas de la reunificación en una sola Hermandad, decir que 25 años después ha hermandad ha podido celebrar su aniversario como en su día se pensó. Ahora, una año después de la fecha original y aprovechando la visita pastoral que Monseñor Demetrio Fernández, Obispo de Córdoba está realizando por nuestra comarca, lo han celebrado con una solemne Misa, presidida por él mismo, al que han acompañado, Jesús María Perea Merina, Vicario Episcopal de la Sierra, Juan Francisco Montero Baco, Vicario Parroquial y Pedro Crespo Hidalgo, primer Consiliario de la Hermandad. En ella han estado presentes, aparte de la Junta de Gobierno en pleno, encabezada por su actual Hermano Mayor, José María Cuenda Abad, un buen número de hermanos cofrades, representantes de todas las hermandades locales, de todos los grupos parroquiales y autoridades civiles y militares, incluido Juan Antonio Lombo López, Teniente General del Ejercito del Aire, ya retirado, que no ha querido perderse esta celebración. La misa ha sido cantada por el Coro Rociero “Ntra. Sra. de la Esperanza”.
La hermandad ha querido celebrar este aniversario, con un montaje especial en el que han estado presentes sus tres titulares, algo que seguramente no volverán a repetir hasta dentro de otros 25 años.
En la homilía, Monseñor Demetrio Fernández, agradeció la labor que desarrollan las hermandades en general y esta en particular, sacando sus imágenes titulares a la calle, siendo una prolongación de lo vivido esos días de cuaresma en el interior de los templos y dando testimonio vivo de la pasión y muerte de Jesús.
Por su parte José María Cuenda, quiere agradecer públicamente, la ayuda y colaboración prestada a lo largo de todos estos años, a todos los hermanos cofrades, que de una u otra forma, cada uno como puede, aportan su granito de arena, para que esta Sacramental Hermandad y Cofradía, siga adelante. De igual forma quiere hacerlo extensible a todos los comerciantes y empresarios que han colaborado de muchas formas con todo lo que se les ha pedido, a esas personas que sin pertenecer a la hermandad, se acercan año tras año de forma presencial en la caseta de su Cruz de Mayo y Patio “Incienso y Cera” y como no, al Excmo. Ayuntamiento local, por su inestimable ayuda a lo largo del año en todo cuando se les requiere.